Hace tiempo que vengo dándole vueltas. Soy demasiado impulsiva. Lo sé. Me viene la cosa, me sube, memememe... y la acabo sacando por los dedos, sí, por los dedos. El amor, el odio, la ironía, la ñoñería, la ingenuidad más naif que puedas echarte a los ojos. Y eso no sería lo peor. No. Quedaría ahí, en un archivito, guardadito, sin que nadie lo viera. Pero no, noooooooooooo, ella va y pulsa... (sí, en ese momento decir lo que siente es lo más importante, expresarlo, sí, por qué no, ella es así, qué hay de malo) ... pulsa...... ENVIAR. NOooooooooooooooooooooooooo. Me temo que síiiiiiiiiiiiiiiiiiiii. Ahgggggggggggg. Ella, que soy yo en un acceso de desdoblamiento de personalidad, más que nada para ver si así, desdoblándome, puedo echarle el muerto a la otra. Pero no funciona. Y ahora, después de pulsar la teclita es como si la mente se volviera del revés. Uf, y si no contesta. ¿Me habré pasado? Sí, jo, creo que me he pasado. Quién me manda, buahhhhh.
Y en ese momento sueño, invento, añoro, mataría por el succionador de mails: vuelve, vuelve aquí antes de llegar a ninguna parte!!! Te lo ordeno! Y con una sencilla tecla en la que pone Desenviar, fsiummm, de vuelta a casa!! Y si en ese breve microsegundo hubiera llegado el mail a su destinatario, una nube cruzaría su cabeza y fsuppp, aquí no ha pasado nada, todo ha sido un sueño. Y efectivamente, todo ha sido un sueño, pero mío, aún no existe el succionador de mails ni la tecla Deshacer (y esta da para otra entrada). Esto, todavía, es el mundo real.
Lo cotidiano, lo humano (y poco divino). Sentimientos, presentimientos, pensamientos y otras flores..., a veces con humor, casi siempre con amor.
20 de septiembre de 2011
8 de agosto de 2011
El tiempo no es más que una bola de plastilina
Estos días de descanso
quiero volver a andar sobre el tiempo.
Es un juego que aprendí en mis últimas vacaciones:
me sentía como una astronauta,
an...dan...do...muy...des...pa...ci...o...
El reloj no podía conmigo
yo le ganaba a lentitud:
estaba blindada contra prisas
y absurdas ansias de velocidad.
Mi cuerpo
sentía el beso de la calma
y mi mente se complacía en ver pasar un pensamiento por minuto.
Quiero volver a ser una astronauta,
ingrávida,
y mantenerme así más allá de este engaño de las vacaciones.
Sin gravedad,
cada día de los que pueblan mi vida.
quiero volver a andar sobre el tiempo.
Es un juego que aprendí en mis últimas vacaciones:
me sentía como una astronauta,
an...dan...do...muy...des...pa...ci...o...
El reloj no podía conmigo
yo le ganaba a lentitud:
estaba blindada contra prisas
y absurdas ansias de velocidad.
Mi cuerpo
sentía el beso de la calma
y mi mente se complacía en ver pasar un pensamiento por minuto.
Quiero volver a ser una astronauta,
ingrávida,
y mantenerme así más allá de este engaño de las vacaciones.
Sin gravedad,
cada día de los que pueblan mi vida.
6 de agosto de 2011
15-M - Humano y por tanto no perfecto, pero PACÍFICO
NO, NO, NO, NO, NO, NO, NO, NO, NO, NO, NO, NO, NO, NO, NO, NO, NO, NO...
Y así hasta el infinito.
Nunca antes he escrito sobre esto.
Cómo abordar tan mayúsculo tema desde mis tierras minúsculas.
Me siento pequeña, tengo miedo.
Pero NO.
Quizá soy muy rara, sí,
también siento una felicidad enorme cuando veo dos gays o lesbianas besarse en la calle
esto muy normal no es
a veces intento compartirlo y... a duras penas.
Aunque también la siento cuando dos hombres, amigos sin más, se abrazan, se dan besos en lugar del típico apretón de manos o el golpetazo en la espalda.
Quizá es que me alegro cuando respiro libertad
aunque sea sólo una pequeña ilusión momentánea,
oye, no lo puedo evitar (¡¡ni quiero!!),
ese aroma aumenta mis endorfinas
y siento unas ganas inmensas de abrazar a todo el mundo, de reír, de bailar la vida.
Y quizá, por eso siento miedo
cuando no respiro libertad,
y siento muchas más cosas
cuando además lo que entra en mis pulmones es violencia:
NO,NO,NO,NO,NO,NO,NO,NO,NO...
Qué acostumbrados estamos
he visto gente no alarmarse con la violencia de ayer en el ministerio del interior
justificarla.
Es que NO.
Sólo en defensa propia es justificable,
porque hay muchas formas de decir, pedir, insistir, y llegado el caso, ordenar y aplicar la ley
sin violencia,
que no nos vendan otra cosa,
es gratuita
es indignante, por supuesto,
pero sobre todo
que no nos laven el cerebro.
Es como cuando los padres (y que me perdonen, no soy madre, y fácil sé que no es)
pegan a sus hijos porque no saben qué otra cosa hacer
no saben cómo manejar la situación
y entonces recurren a lo más fácil y dañino.
Es mejor darse uno de cabezazos contra la pared
si siente impotencia
si no es capaz de hacer otra cosa
o salir a buscar a gritos un psicólogo, una ayuda,
antes que poner un dedo encima de otro ser humano
sea del tipo, nivel, raza, sexo o edad que sea.
Así veo yo el uso de la violencia,
hay que revisar las viejas creencias
no se puede consentir pegar a nadie por no saber qué otra cosa hacer
por no saber dialogar.
Todo indica que
también a todos los niveles,
es tiempo de una Revolución Interna:
mirar un poquito hacia dentro
para hacer un hueco a la humildad,
todo tiene cura
si abrimos la mano para coger otra
en lugar de alzarla por encima de alguien.
Es la misma mano
el mismo dolor
pero con un cambio de dirección.
Y así hasta el infinito.
Nunca antes he escrito sobre esto.
Cómo abordar tan mayúsculo tema desde mis tierras minúsculas.
Me siento pequeña, tengo miedo.
Pero NO.
Quizá soy muy rara, sí,
también siento una felicidad enorme cuando veo dos gays o lesbianas besarse en la calle
esto muy normal no es
a veces intento compartirlo y... a duras penas.
Aunque también la siento cuando dos hombres, amigos sin más, se abrazan, se dan besos en lugar del típico apretón de manos o el golpetazo en la espalda.
Quizá es que me alegro cuando respiro libertad
aunque sea sólo una pequeña ilusión momentánea,
oye, no lo puedo evitar (¡¡ni quiero!!),
ese aroma aumenta mis endorfinas
y siento unas ganas inmensas de abrazar a todo el mundo, de reír, de bailar la vida.
Y quizá, por eso siento miedo
cuando no respiro libertad,
y siento muchas más cosas
cuando además lo que entra en mis pulmones es violencia:
NO,NO,NO,NO,NO,NO,NO,NO,NO...
Qué acostumbrados estamos
he visto gente no alarmarse con la violencia de ayer en el ministerio del interior
justificarla.
Es que NO.
Sólo en defensa propia es justificable,
porque hay muchas formas de decir, pedir, insistir, y llegado el caso, ordenar y aplicar la ley
sin violencia,
que no nos vendan otra cosa,
es gratuita
es indignante, por supuesto,
pero sobre todo
que no nos laven el cerebro.
Es como cuando los padres (y que me perdonen, no soy madre, y fácil sé que no es)
pegan a sus hijos porque no saben qué otra cosa hacer
no saben cómo manejar la situación
y entonces recurren a lo más fácil y dañino.
Es mejor darse uno de cabezazos contra la pared
si siente impotencia
si no es capaz de hacer otra cosa
o salir a buscar a gritos un psicólogo, una ayuda,
antes que poner un dedo encima de otro ser humano
sea del tipo, nivel, raza, sexo o edad que sea.
Así veo yo el uso de la violencia,
hay que revisar las viejas creencias
no se puede consentir pegar a nadie por no saber qué otra cosa hacer
por no saber dialogar.
Todo indica que
también a todos los niveles,
es tiempo de una Revolución Interna:
mirar un poquito hacia dentro
para hacer un hueco a la humildad,
todo tiene cura
si abrimos la mano para coger otra
en lugar de alzarla por encima de alguien.
Es la misma mano
el mismo dolor
pero con un cambio de dirección.
5 de agosto de 2011
Interior. Día. Vestuarios femeninos de una playa cualquiera. Marta y Lucía entran juntas al baño.
Con todo mi respeto y alegría por este nuevo hallazgo, pero desde que lo escuché esta mañana no he podido evitar imaginarme situaciones graciosas. Por si alguien no lo ha oído aún: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Espana/estrena/extraccion/rinon/vagina/trasplantes/elpepisoc/20110805elpepisoc_3/Tes
28 de julio de 2011
¿Una imagen vale más que mil palabras?
Cuando aprenda a dibujar, ya subiré el resto. De momento... uishhh, necesitaba hacerlo! Sí, Ximo, Bitxo, es mi pasión oculta.
12 de julio de 2011
Hay distancias de agua en las que uno no se anima a nadar
Estoy triste por la respuesta de L. Creo que le falta un poco de humildad. Es un tipo grande, pero..., así se vuelve pequeño. Sí..., la otra vez fue igual. Un poco de humildad. Bueno..., quizá no tan poco..., la verdad, creo que le falta un camión de humildad..., qué va, un campo de amapolas de humildad..., ahora lo veo claro..., es triste pero..., le falta... un MAR de humildad. Y tampoco tengo tanta buena voluntad como para saltar su océano.
30 de junio de 2011
Mini despedida y poema
Me alejo unos días de esta maquinita o llámemosla ya prolongación de mis ojos. Voy a poner un poco de horizonte por delante y también un poco de música :). Os contaré a la vuelta. Me voy con un montón de ideas apuntadas por sitios diversos y con muchas ganas de alimentar estas tierras con mis palabras, cada vez más. Incluso también otras.
Tenía una entrada en la cabeza que no ha podido estar lista para hoy, pero quería dejaros un regalito y he pensado en este poema de Mario Bendetti en que habla de una mujer..., uf, qué mujer. Qué hay más bonito que atraer a la gente con tu cariño. Bueno, hay otras cosas buenas, pero a mí esta me parece de las mejores. Y cómo lo cuenta él es la otra maravilla. Gracias, Benedetti, si me escuchas desde algún cielo, por los bellísimos poemas que has escrito.
Lo siento, hay que escuchar la publicidad y luego empieza el poema.
Tenía una entrada en la cabeza que no ha podido estar lista para hoy, pero quería dejaros un regalito y he pensado en este poema de Mario Bendetti en que habla de una mujer..., uf, qué mujer. Qué hay más bonito que atraer a la gente con tu cariño. Bueno, hay otras cosas buenas, pero a mí esta me parece de las mejores. Y cómo lo cuenta él es la otra maravilla. Gracias, Benedetti, si me escuchas desde algún cielo, por los bellísimos poemas que has escrito.
Lo siento, hay que escuchar la publicidad y luego empieza el poema.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

