12 de septiembre de 2006

Sacrificio,
después de años
de darte esquinazo,
me topo contigo
de frente
y no sé si abrazarte
o darme la vuelta
y seguir corriendo.

Me asustan tus ojeras.

6 de septiembre de 2006

Confié en ti.
Me emborraché entre tus labios.
No dudé.
Amé tus ojos
tus arrugas
tus platos rotos.

Te creí
te creí tanto....
Cómo no iba a creerte
con esa forma tuya de descoser mi infierno
como si desanudaras un hilo de seda.

No pregunté.
Bastaban tus manos
dibujando en mi cara caminos infinitos.

Te creí
hasta el mismo instante
en que la verdad te cogió por la espalda
e hizo estallar tus labios.
Destruido,
dueño de otra voluntad,
clavaste tu certeza en mi sonrisa,
y no me pude sostener;
mi ropa fue cayendo hasta tocar el suelo,
y quedó desinflada,
sin mí.
No sé por qué rendija,
por qué agujero del tiempo
escapé.
Pero tú ya tampoco estabas allí
se había roto tu frente
se había vuelto de corcho tu lengua.

30 de agosto de 2006

Cuando el descanso me busca,
el cielo de los sueños
está ya repleto de oficinistas,
parece que no hubiera hueco para mí
(ojalá).
Pero me resisto,
invento haikus*
y dibujo en el margen
sinsentidos de adornitos.
Mi mano también necesita
explorar mundos sin letras.

Todo tipo de viajes
de líneas azules
sobre este universo blanco,
acogedor ahora,
por no emprender
el nada apetecible camino
con destino al despertador.

Un lunes más
de números,
teclas y cajitas cerradas:
diminutos recuadros
donde no cabe un sueño,
ni pequeño.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

* Es viernes tarde
los árboles me esperan
me duele el lunes.


Llegar importa
pero el camino es vida,
¿hueles la lluvia?


Rozando el mar,
sortilegio del viento,
el tren me acuna.

19 de agosto de 2006

Una mañana de junio

Hoy hace un día balsámico.
Sólo existir
al aire
puede curar.

Un viento de sol
que refresca
el alma.

Una tarde de mayo

La lluvia
trae otros paisajes,
otra luz.
Una tarde marrón
con luz de fantasmas,
y gotas que pesan
sobre la acera,
sobre mis brazos.

Luz de fantasmas...,
me abraza
y al tiempo me araña.
Inhóspita
pero envolvente,
como un sueño.

18 de agosto de 2006

He vuelto a nacer
y esta vez
me he encargado yo personalmente
de cortar el cordón umbilical.