Este poema me gusta muchísimo. Es casi como un pequeño relato sobre cómo llega el amor cuando parece que la formalidad no va a dejar que ocurra. Utiliza una repetición que le da una chispa de humor y fuerza al mismo tiempo. Que lo disfrutéis.
Lo cotidiano, lo humano (y poco divino). Sentimientos, presentimientos, pensamientos y otras flores..., a veces con humor, casi siempre con amor.
10 de enero de 2010
Por qué
Por qué tantas veces se esconde el amor
Por qué tantas personas pierden años de su vida
por no dar ese paso
por no decir esas palabras
¿Tan grave es un no?
Con el corazón hacia dentro
una tristeza infinita en la mirada
y besos ocultos en todos los rincones de su cuerpo,
así viven (o mueren en silencio).
Silencio
silencio.
Que no se note
no es bueno mostrar los sentimientos
no es elegante
se pierde la compostura
el respeto, todo.
Eligen esa vida en minúsculas
ese supuesto destino
porque un no
parece tener una capacidad tan abrumadora de destrucción
que les hace olvidar
que por esquivar un no
pueden estar perdiendo el sí.
8 de enero de 2010
Apenas y a penas, Mario Benedetti
Como os dije voy a iros trayendo locuciones mías, tanto de otros poetas como mías. Y empezamos con Mario Benedetti y su libro "El amor, las mujeres y la vida". He hecho una selección para un regalo y ahora voy a ir mostrándooslos aquí. La calidad es bastante mejorable, os pido disculpas y espero poder resolverlo para las siguientes grabaciones.
Este poema es una delicia. El recorrido del cuerpo de la amada con la intensidad de estar pensando que puede ser la última vez.
Este poema es una delicia. El recorrido del cuerpo de la amada con la intensidad de estar pensando que puede ser la última vez.
La dulce libertad de los márgenes
Hay quien escribe en los márgenes las cosas que no se atreve a escribir en el cuerpo del cuaderno. Yo estoy descubriendo que, de cuando en cuando, tengo la costumbre de salirme de la vida.
Como una triste y esbelta caligrafía, vivo sin luz en mi cuaderno de dos rayas; ellas marcan certeramente mi camino. El único camino en este horizonte de papel. Y cuando me toca ser una b, sonrío para mis adentros porque me siento muy libre de salirme por arriba, de sacar un bracito sobre la raya. Lo mismo me pasa cuando soy j o p y cuando soy ;:¨,^_\" siento una especie de cosquilleo... una suerte de guiños que me hace la vida (¿o se los hago yo a ella?). Pero el resto del tiempo me comprimo para ajustarme a esta minúscula ruta. Limo mis esquinas, porque no encajan con la geografía de las rayas. Silencio los cantos que, como pájaros, no conocen paredes. Busco entre mis lágrimas una salida imposible.
Me quito la venda de los ojos, de la piel..., y veo: en los márgenes. La vida, la VIDA, está en los márgenes.
Como una triste y esbelta caligrafía, vivo sin luz en mi cuaderno de dos rayas; ellas marcan certeramente mi camino. El único camino en este horizonte de papel. Y cuando me toca ser una b, sonrío para mis adentros porque me siento muy libre de salirme por arriba, de sacar un bracito sobre la raya. Lo mismo me pasa cuando soy j o p y cuando soy ;:¨,^_\" siento una especie de cosquilleo... una suerte de guiños que me hace la vida (¿o se los hago yo a ella?). Pero el resto del tiempo me comprimo para ajustarme a esta minúscula ruta. Limo mis esquinas, porque no encajan con la geografía de las rayas. Silencio los cantos que, como pájaros, no conocen paredes. Busco entre mis lágrimas una salida imposible.
Me quito la venda de los ojos, de la piel..., y veo: en los márgenes. La vida, la VIDA, está en los márgenes.
31 de diciembre de 2009
Parece más sencillo
Jaime encontró una pestaña en su mejilla y la cogió cuidadosamente con el índice y el pulgar. Desde que su hermana le había enseñado aquel juego cuando eran niños, lo practicaba cuando nadie le veía. Se quedó mirando fijamente la pestaña mientras sus labios se preparaban para soplar.
"El amor de mi vida... No, no, a ver si por pedirlo para toda la vida, no llega nada. Un amor, simplemente, aunque no sea para siempre... Seré imbécil, por no atreverme a pedir lo que quiero, me castigará el señor este de las pestañas y no me concederá nada. Bueno, o... un rollo, nunca se sabe por dónde viene el amor... ¡Ay, no me aguanto...! ¡Que desaparezca esta indecisión, por dios, sólo pido eso!".
Y sopló, cerrando muy fuerte los ojos y encogiendo el alma, como si quisiera hacerse muy pequeño para dejar de ser un obstáculo en el camino hacia su deseo.
"El amor de mi vida... No, no, a ver si por pedirlo para toda la vida, no llega nada. Un amor, simplemente, aunque no sea para siempre... Seré imbécil, por no atreverme a pedir lo que quiero, me castigará el señor este de las pestañas y no me concederá nada. Bueno, o... un rollo, nunca se sabe por dónde viene el amor... ¡Ay, no me aguanto...! ¡Que desaparezca esta indecisión, por dios, sólo pido eso!".
Y sopló, cerrando muy fuerte los ojos y encogiendo el alma, como si quisiera hacerse muy pequeño para dejar de ser un obstáculo en el camino hacia su deseo.
28 de diciembre de 2009
No puedo con ella I
Ya no es esa angustia que me atenazaba la garganta
ese andar por las calles de luces como si el suelo no fuera para mí y me fuera a colar por cualquier grieta.
Ni esa rabia contra lo establecido
o esa impotencia ardiente.
Ahora es más
como si me saliera de la postal y la mirara desde fuera
estupefacta
incrédula
triste,
veo mucha gente comprando a la voz de "ahora hay que regalar"
reuniéndose con gente que no quiere ver, o al menos en ese momento,
sintiéndose muy triste porque echan de menos a alguien
pero lo echan mucho más de menos que en primavera o en otoño
sólo porque está escrito en el aire y en los belenes
que en estas fechas hay que estar juntos, hay que ser buenos.
También veo gente que se lo pasa bien, pero esa gente se lo pasa bien en cualquier otro momento.
Yo... yo.... yo...
nací rebelde, qué le voy a hacer.
No puedo con ella.
Es como una película lacrimógena de estrenos tv a nivel nacional (o mundial, pero me quedo en territorio conocido),
lo malo es que las lágrimas son de verdad,
es como si una mano invisible subiera el volumen de las emociones
y eso nos afecta a todos, creamos o no,
porque hemos nacido así, envueltos en este papel de celofán cuando llega ella.
Como un dedo que señala nuestros dolores
los pequeños, que pueden ser grandes en una noche o minuto determinado
y los grandes, de hospitales, muertes, ausencias.
¿Y por qué? Pregunto como una niña ingenua mientras miro la postal
¿Por qué?
Por qué tiene que impregnarlo todo
por qué no lo viven los que creen en ello y nos dejan respirar aire puro a los demás.
¿Por qué, por qué.... por qué...?
Por qué no dejan la postal virgen para que cada uno podamos dibujar lo que queramos,
ay, qué sensación de libertad sólo imaginarlo....
Quizá sea una utopía
pero quiero soñarla, abrazarla,
pensar que podría ser posible
o tal vez ir creando pequeños espacios
laboratorios donde haya sitio suficiente para pintar nuestros propios colores.
ese andar por las calles de luces como si el suelo no fuera para mí y me fuera a colar por cualquier grieta.
Ni esa rabia contra lo establecido
o esa impotencia ardiente.
Ahora es más
como si me saliera de la postal y la mirara desde fuera
estupefacta
incrédula
triste,
veo mucha gente comprando a la voz de "ahora hay que regalar"
reuniéndose con gente que no quiere ver, o al menos en ese momento,
sintiéndose muy triste porque echan de menos a alguien
pero lo echan mucho más de menos que en primavera o en otoño
sólo porque está escrito en el aire y en los belenes
que en estas fechas hay que estar juntos, hay que ser buenos.
También veo gente que se lo pasa bien, pero esa gente se lo pasa bien en cualquier otro momento.
Yo... yo.... yo...
nací rebelde, qué le voy a hacer.
No puedo con ella.
Es como una película lacrimógena de estrenos tv a nivel nacional (o mundial, pero me quedo en territorio conocido),
lo malo es que las lágrimas son de verdad,
es como si una mano invisible subiera el volumen de las emociones
y eso nos afecta a todos, creamos o no,
porque hemos nacido así, envueltos en este papel de celofán cuando llega ella.
Como un dedo que señala nuestros dolores
los pequeños, que pueden ser grandes en una noche o minuto determinado
y los grandes, de hospitales, muertes, ausencias.
¿Y por qué? Pregunto como una niña ingenua mientras miro la postal
¿Por qué?
Por qué tiene que impregnarlo todo
por qué no lo viven los que creen en ello y nos dejan respirar aire puro a los demás.
¿Por qué, por qué.... por qué...?
Por qué no dejan la postal virgen para que cada uno podamos dibujar lo que queramos,
ay, qué sensación de libertad sólo imaginarlo....
Quizá sea una utopía
pero quiero soñarla, abrazarla,
pensar que podría ser posible
o tal vez ir creando pequeños espacios
laboratorios donde haya sitio suficiente para pintar nuestros propios colores.
La reina de los besos, de Kristien Aertssen
Creo que voy a empezar a presentaros otra faceta mía más de lleno, aunque sólo sea porque no tengo mucho tiempo para escribir, como veréis últimamente. Es un cuento para niños bastante pequeños, por lo que volved por unos minutitos a la infancia, cerrad los ojos y escuchad. Si se os hace demasiado... paradlo y esperad una entrega para adultos (no tardarán).
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