Ya no es esa angustia que me atenazaba la garganta
ese andar por las calles de luces como si el suelo no fuera para mí y me fuera a colar por cualquier grieta.
Ni esa rabia contra lo establecido
o esa impotencia ardiente.
Ahora es más
como si me saliera de la postal y la mirara desde fuera
estupefacta
incrédula
triste,
veo mucha gente comprando a la voz de "ahora hay que regalar"
reuniéndose con gente que no quiere ver, o al menos en ese momento,
sintiéndose muy triste porque echan de menos a alguien
pero lo echan mucho más de menos que en primavera o en otoño
sólo porque está escrito en el aire y en los belenes
que en estas fechas hay que estar juntos, hay que ser buenos.
También veo gente que se lo pasa bien, pero esa gente se lo pasa bien en cualquier otro momento.
Yo... yo.... yo...
nací rebelde, qué le voy a hacer.
No puedo con ella.
Es como una película lacrimógena de estrenos tv a nivel nacional (o mundial, pero me quedo en territorio conocido),
lo malo es que las lágrimas son de verdad,
es como si una mano invisible subiera el volumen de las emociones
y eso nos afecta a todos, creamos o no,
porque hemos nacido así, envueltos en este papel de celofán cuando llega ella.
Como un dedo que señala nuestros dolores
los pequeños, que pueden ser grandes en una noche o minuto determinado
y los grandes, de hospitales, muertes, ausencias.
¿Y por qué? Pregunto como una niña ingenua mientras miro la postal
¿Por qué?
Por qué tiene que impregnarlo todo
por qué no lo viven los que creen en ello y nos dejan respirar aire puro a los demás.
¿Por qué, por qué.... por qué...?
Por qué no dejan la postal virgen para que cada uno podamos dibujar lo que queramos,
ay, qué sensación de libertad sólo imaginarlo....
Quizá sea una utopía
pero quiero soñarla, abrazarla,
pensar que podría ser posible
o tal vez ir creando pequeños espacios
laboratorios donde haya sitio suficiente para pintar nuestros propios colores.
Lo cotidiano, lo humano (y poco divino). Sentimientos, presentimientos, pensamientos y otras flores..., a veces con humor, casi siempre con amor.
28 de diciembre de 2009
La reina de los besos, de Kristien Aertssen
Creo que voy a empezar a presentaros otra faceta mía más de lleno, aunque sólo sea porque no tengo mucho tiempo para escribir, como veréis últimamente. Es un cuento para niños bastante pequeños, por lo que volved por unos minutitos a la infancia, cerrad los ojos y escuchad. Si se os hace demasiado... paradlo y esperad una entrega para adultos (no tardarán).
22 de noviembre de 2009
Falsa realidad o realidad virtual
- Me siento vacío.
- No me extraña; llevas meses alimentándote de aire.
- No me extraña; llevas meses alimentándote de aire.
21 de noviembre de 2009
17 de octubre de 2009
Alma en obras
Me sorprende ver cómo se me han caído barreras mentales que antes ponían obstáculos a tantas cosas. De repente, ante la misma situación, donde antes existían ahora me paro, observo y, qué relax, han desaparecido. Uy, qué vertigo, cuánto espacio, pero que sensación de calma, de que el mundo es ancho y tengo más sitio para caminar.
Tenía un apartamento con habitaciones minúsculas y ahora tengo un loft. Creo que la época dura de obras se ha terminado, sólo queda afianzar un poco la estructura y luego, lo mejor: decorar. El placer de embellecer, matizar, buscar mis colores, dibujar sólo lo placentero, lo que contenga, cultive o propague amor.
Tenía un apartamento con habitaciones minúsculas y ahora tengo un loft. Creo que la época dura de obras se ha terminado, sólo queda afianzar un poco la estructura y luego, lo mejor: decorar. El placer de embellecer, matizar, buscar mis colores, dibujar sólo lo placentero, lo que contenga, cultive o propague amor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)