No sé,
a veces
cuanto más me conozco
menos me reconozco.
Asusta quitar capas
cuando la cebolla
es uno mismo.
Lo cotidiano, lo humano (y poco divino). Sentimientos, presentimientos, pensamientos y otras flores..., a veces con humor, casi siempre con amor.
27 de junio de 2008
Hoy he estado con un amigo durante el partido de fútbol. Me encanta tener un amigo, chico, que pueda no ver un partido como ese que sólo habremos dejado de ver 3 ó 4 en toda España. Sí, llamadme rarita, pero no lo puedo evitar. Me satisface poder disfrutar de lo diferente. No por nada, no penséis que voy de especial. No, sencillamente no se me mueve un pelo con el fútbol, ni con las banderas. Cero. Eso sí, estoy bien orgullosa de ello. Pero es natural, no postizo. Gracias, J.
9 de junio de 2008
¿Dónde?
En algún recoveco
de dolores antiguos.
Allí sobrevive
mi enfado.
Como está escondido
se ha perdido tantas cosas...
Se ha perdido
la alegría de estar en paz,
la calma de dar la razón a los demás,
todo el amor que cabe en una célula
después de haber quitado la maleza.
Si supiera todo esto
él mismo dimitiría.
O no...
Quizá él nunca haga
semejante hazaña.
Tal vez la única posibilidad
sea destruirlo.
Disolverlo
con agua de amor.
En algún recoveco
de dolores antiguos.
Allí sobrevive
mi enfado.
Como está escondido
se ha perdido tantas cosas...
Se ha perdido
la alegría de estar en paz,
la calma de dar la razón a los demás,
todo el amor que cabe en una célula
después de haber quitado la maleza.
Si supiera todo esto
él mismo dimitiría.
O no...
Quizá él nunca haga
semejante hazaña.
Tal vez la única posibilidad
sea destruirlo.
Disolverlo
con agua de amor.
17 de mayo de 2008
Atrapada o dónde está la llave
Lectura de auras
Rayos láser
Viajes al espacio
Chips para todo
Cirugías del cuerpo para los defectos del alma
Cromoterapia
Burroterapia
Miles de canciones en un grano de arroz
Cordones umbilicales mágicos
Pero, ¿quién tiene un láser que destruya mi coraza?
Quiero vivir antes de morir
Pero a veces soy incapaz
con esta armadura tan bien construida
Sin saber
Sin saber nada,
la fui cosiendo
Con mis temores
con los dolores que tocaron mi alma rompible y tierna
me asusté, me asustaba
y sin saberlo
iba tejiendo, levantando muritos
uno, otro, otro...
Y cuando me di cuenta
ya no sabía por dónde entrar
o por dónde salir
es casi lo mismo.
La muralla está hacia fuera
porque está hacia dentro.
He probado con lágrimas
como la tan conocida y oxidada
pero no me funciona,
si acaso un rato pero luego vuelve a su sitio.
No quiero estirarme la piel
ni quitarme años
sólo quiero quitar leguas entre mi corazón
y los demás.
Y para eso creo que sí me metería en un quirófano.
Rayos láser
Viajes al espacio
Chips para todo
Cirugías del cuerpo para los defectos del alma
Cromoterapia
Burroterapia
Miles de canciones en un grano de arroz
Cordones umbilicales mágicos
Pero, ¿quién tiene un láser que destruya mi coraza?
Quiero vivir antes de morir
Pero a veces soy incapaz
con esta armadura tan bien construida
Sin saber
Sin saber nada,
la fui cosiendo
Con mis temores
con los dolores que tocaron mi alma rompible y tierna
me asusté, me asustaba
y sin saberlo
iba tejiendo, levantando muritos
uno, otro, otro...
Y cuando me di cuenta
ya no sabía por dónde entrar
o por dónde salir
es casi lo mismo.
La muralla está hacia fuera
porque está hacia dentro.
He probado con lágrimas
como la tan conocida y oxidada
pero no me funciona,
si acaso un rato pero luego vuelve a su sitio.
No quiero estirarme la piel
ni quitarme años
sólo quiero quitar leguas entre mi corazón
y los demás.
Y para eso creo que sí me metería en un quirófano.
14 de mayo de 2008
Esto no es un poema
Sólo una confesión.
Hace año y medio estaba trabajando en el departamento de contabilidad de un bufete. Si me hubieran preguntado cuál era mi sueño al revés, podría fácilmente haber sido ese. Me sentía en una cárcel sin barrotes. Creía imposible llegar a hacer lo que me gusta, incluso intentarlo.
Hoy, sin estar viviendo todavía de ello, he hecho bastantes cosas y muchos avances, uno último más continuado que probablemente sea una buena base para sostenerme en el futuro.
Todavía me parece mentira y esta tarde estaba muy contenta, con ganas de gritarlo a los cuatro vientos, así que lo escribo a los cuatro blogs... Y ahora, además, quiero animar a todo el mundo, de verdad, bueno, a este minúsculo mundo que me lee, pero con que siembre una semillita me conformo. Sé que suena manido, pero nunca hay que abandonar un sueño, hay que buscar la forma de darle de comer, aunque sea poco a poco, sin riesgos excesivos si se puede, pero cuidarlo, mimarlo, no odiarlo porque es la parte que nos impide ser felices. Yo aproveché mi crisis de los precuarenta para dar el giro, no soportaba verme a esa edad tan fuera de mi lugar, del lugar que yo sentía que era el mío. Era como si cada vez que tenía que decir que trabajaba en contabilidad, me hubiera equivocado de película, de papel, era como una broma macabra del destino.
Gracias a la vida y ánimo a todos.
Hace año y medio estaba trabajando en el departamento de contabilidad de un bufete. Si me hubieran preguntado cuál era mi sueño al revés, podría fácilmente haber sido ese. Me sentía en una cárcel sin barrotes. Creía imposible llegar a hacer lo que me gusta, incluso intentarlo.
Hoy, sin estar viviendo todavía de ello, he hecho bastantes cosas y muchos avances, uno último más continuado que probablemente sea una buena base para sostenerme en el futuro.
Todavía me parece mentira y esta tarde estaba muy contenta, con ganas de gritarlo a los cuatro vientos, así que lo escribo a los cuatro blogs... Y ahora, además, quiero animar a todo el mundo, de verdad, bueno, a este minúsculo mundo que me lee, pero con que siembre una semillita me conformo. Sé que suena manido, pero nunca hay que abandonar un sueño, hay que buscar la forma de darle de comer, aunque sea poco a poco, sin riesgos excesivos si se puede, pero cuidarlo, mimarlo, no odiarlo porque es la parte que nos impide ser felices. Yo aproveché mi crisis de los precuarenta para dar el giro, no soportaba verme a esa edad tan fuera de mi lugar, del lugar que yo sentía que era el mío. Era como si cada vez que tenía que decir que trabajaba en contabilidad, me hubiera equivocado de película, de papel, era como una broma macabra del destino.
Gracias a la vida y ánimo a todos.
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